Silencio. Más silencio.
Inmóviles los pulsos
del sinfín de la noche.
¡Oh boquete de sombras!
¡Hervidero del mundo!
¡Qué confusión de siglos!
Sola,
sin muebles y sin alcobas,
deshabitada.
Alma en pena:
el resplandor sin vida,
tu derrota.
Ángeles buenos o malos,
que no sé,
te arrojaron a mi alma.
¡Paraíso perdido!
Perdido por buscarte,
yo, sin luz para siempre.
A través de los siglos,
por la nada del mundo,
yo, sin sueño, buscándote.
Ciudades sin respuesta,
ríos sin habla, cumbres
sin ecos, mares mudos.
Rafael Alberti
Hoy momentos de recuerdos, vuelve Alberti a mi mente y mis peores y mejores momentos con él. Qué puedo decir, me gusta vivir en el recuerdo y no dejar caer nada en el olvido. Hoy, mañana, siempre, los recuerdos son nuestra arma más potente.
martes, 26 de enero de 2010
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